Llega la vacuna contra la COVID-19 ¿Será eficaz para las personas con sistema inmunocomprometido?




En el inicio del 2021 las estadísticas mundiales de contagios y muertes por coronavirus siguen en aumento en lo que se ha denominado la segunda ola de la pandemia. No obstante, el cierre del 2020 marcó una luz al final del túnel, debido a la aprobación para el uso humano de las vacunas contra la COVID-19. País tras país se han sumado a esta mega campaña de vacunación. El pasado 4 de enero el gobierno panameño anunció que recibiría un primer lote de vacunas. Ante esta noticia, en esta entrega deseamos responder algunas de las preguntas más recurrentes al hablar del tema.


La Asociación Nacional Contra el Cáncer, ANCEC, incansable en la lucha contra el cáncer en Panamá, se suma a las recomendaciones de vacunación, luego de haber evaluado la información disponible para aquellos pacientes cuyo sistema inmune está comprometido.


Los estudios clínicos demuestran la seguridad y eficacia de la vacuna presentada por Pfizer/BioNtech. Esta es clasificada como una Vacuna de ARN en las que se emplea ácido ribonucleico para lograr el desarrollo de una respuesta inmune. A diferencia de las vacunas tradicionales, este tipo envía un código genético para que el cuerpo genere primeramente el agente infeccioso y como consecuencia el sistema inmune genere inmunidad. Es la primera vez que se usa en seres humanos las vacunas ARN por lo que las preguntas y dudas sobre pacientes con sistemas inmunes comprometidos son de especial interés.


Existen numerosas propuestas de vacunas, pero dada la diversidad de los pacientes inmunocompronqetidos y el grado de inmunodepresión es poco probable disponer en este momento de resultados determinantes que puedan responder con total certeza la pregunta ¿Son seguras las vacunas en pacientes con cáncer?


Al respecto, el presidente de la Sociedad española de inmunología, Marcos López, expresó que el perfil de seguridad de muchas de las vacunas en desarrollo es similar tanto para personas sanas como para personas con sistemas inmunocomprometidos. Sin embargo, es posible que la efectividad será menor en estos pacientes. En cualquier caso, subraya, ya sea con las nuevas vacunas de ARN, como la de Pfizer (a ser utilizada en Panamá) o Moderna, o las más tradicionales, "hay que vacunarse", aunque estos grupos no se hayan incluido en los ensayos clínicos realizados hasta la fecha.


En Francia, los pacientes con cáncer son considerados como una población prioritaria, y serán parte de la primera etapa de vacunación contra la COVID-19. España es un poco más reservada en este aspecto; sin embargo, el pasado 27 de diciembre, 2020, se inició la vacunación que incluye a pacientes con cáncer.


La Dra. Ana Santaballa, de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), expresó que los primeros resultados de las dos vacunas de ARN de Moderna y de Pfizer/BioNtech, en los ensayos clínicos de fase III, "son muy alentadores, la eficacia de estas vacunas para prevenir la COVID-19 de cualquier gravedad en de un 95%; ambas vacunas parecen reducir los casos, así como los casos de enfermedad grave por COVID-19 en la población adulta y mayor, con un perfil de seguridad aceptable".


No se cree que las vacunas vayan a generar inmunidad celular en pacientes con

compromisos inmunológicos, pero pueden desarrollar inmunidad humoral (basada en anticuerpos). Por lo que es importante que, una vez que se empiece a vacunar, y se incluyan a estos pacientes, se deben llevar a cabo estudios de fase IV para evaluar los efectos. "Solo así sabremos qué pacientes inmunodeprimidos responden mejor a la vacunación".


¿Pueden interferir el tratamiento del cáncer con la vacuna y viceversa? La recomendación en pacientes que reciben tratamientos, ejemplo quimioterapia, radioterapia, inmunoterapia, entre otros, es vacunarse si es posible 2 semanas antes del inicio de la quimioterapia o si el paciente ya está recibiendo tratamiento, en el momento más alejado de la última dosis de quimioterapia ya que es el momento en el que se tendrá más capacidad para generar anticuerpos, como sucede con el resto de las vacunas. Los tratamientos oncológicos pueden afectar la capacidad de producir anticuerpos.


El Ministerio de Salud de Panamá (MINSA), siguiendo probablemente recomendaciones locales, estableció limitaciones para la vacunación de los pacientes inmunocomprometidos. Ante este panorama, y viendo excluidos a este grupo de pacientes en nuestro país, emitimos nuestra recomendación clara de revisar este esquema y no excluir a este gran grupo de pacientes en Panamá.


Desde nuestra perspectiva, al referirnos a los pacientes con cáncer u otras enfermedades que generan compromiso del sistema inmunológico (VIH, enfermedades autoinmunes, entre otras), estos pudieran ser candidatos a vacunación (mejor con anuencia o consejo médico). El factor determinante es que el paciente disfrute de buena salud en general, tengan este derecho (así establecido para la población por parte del MINSA) y para quienes recomendamos incluir en este grupo de pacientes a vacunar.


El principio de cautela y la falta de resultados mantendrán abierto el debate sobre la vacunación o no de los pacientes con cáncer. En la ANCEC estamos prestos a contribuir con el cumplimiento de las normas establecidas por las autoridades y fundamentalmente comprometidos en la lucha contra el cáncer, lo cual incluye brindar calidad de vida a nuestros pacientes que se han visto afectados durante la pandemia.


Mientras esperamos la pronta llegada de las vacunas a nuestro país y la inclusión de los pacientes con cáncer (y otros grupos de pacientes con inmunocompromiso) en el plan de vacunación nacional por parte de las autoridades panameñas, te recomendamos desde ya ir abordando el tema con tu médico tratante.




Dr. Keith R. Britton G.

Médico Oncólogo y Presidente Nacional de ANCEC



Panamá, 20 de enero de 2021