Imagenología y Biopsias para la detección del Cáncer de Próstata

Actualizado: mar 22

Finalizando con el mes de la Campaña de la Cinta Rosada y Celeste, la ANCEC te da esta entrega de información del tema. Aquí nos dedicamos a profundizar en las pruebas de diagnóstico por imágenes y biopsias realizadas para diagnosticar el cáncer de próstata, atendiendo a cuestiones como en qué consiste la prueba, el especialista que las realiza y algunos consejos que debes tener presente antes, durante y después de cada una.




Estudios de la Próstata mediante Imágenes


Con regularidad los estudios por imágenes utilizan ondas sonoras, rayos X, campos magnéticos o sustancias radiactivas para obtener imágenes del interior del cuerpo. Estas técnicas también son empleadas en la evaluación y diagnóstico de la próstata. Las mismas se emplean para:


Detectar afecciones de la próstata.

Determinar si la próstata está agrandada.

Ayudar a diagnosticar la causa de infertilidad en un hombre.

Buscar cáncer en la próstata.

Ayudar al médico a observar la próstata durante ciertos procedimientos.

Buscar la propagación del cáncer de próstata a otras partes del cuerpo.

Los estudios por imágenes que se usan con más frecuencia para diagnosticar y detectar propagación del cáncer de próstata son: la ecografía transrectal y las resonancias magnéticas.


Ecografía transrectal (TRUS)

En la ecografía transrectal para el estudio de la próstata se utiliza ondas sonoras para producir imágenes de la glándula prostática. Esta puede ayudar a diagnosticar síntomas tales como la dificultad para orinar o resultados elevados de una PSA. También se utiliza para investigar un nódulo que ha sido descubierto durante el DRE, para detectar anormalidades, y para determinar si la glándula está agrandada.


¿En qué consiste?

Se utiliza una pequeña sonda de ultrasonido que se coloca directamente sobre la piel. La sonda emite y recibe ondas sonoras de alta frecuencia que viajan hacia adentro del cuerpo y que son reflejadas internamente por los tejidos de los órganos. Las ondas que rebotan son captadas por la sonda y mediante una computadora se crea una imagen. El examen normalmente requiere la inserción de la sonda de ultrasonido en el recto del paciente para generar imágenes más definidas de la próstata.


¿Cómo debes prepararte?

Viste ropa cómoda. Es posible que te pidan que uses una bata durante el procedimiento. Es probable recibas instrucciones de tu médico para tomar un enema antes del ecograma para limpiar el intestino. Pide información detallada a tu doctor sobre la preparación a fin de facilitar el examen.


¿Qué sucederá durante el procedimiento?

Se te pedirá que te acuestes de costado con las rodillas flexionadas. Se coloca una cubierta protectora desechable sobre la sonda, se lubrica, se inserta a través del ano y se coloca dentro del recto. Las imágenes son obtenidas desde diferentes ángulos para tener la mejor vista posible de la glándula prostática. En general, este examen se completa en unos 10 minutos.


¿Es doloroso?

Sentirás algo de presión durante la introducción de la sonda, pero usualmente este procedimiento no causa dolor. La incomodidad que sentirás es comparable a la experimentada durante el DRE o incluso menor.


¿Qué debes hacer después de la ecografía?

Después de la ecografía puedes retomar tus actividades habituales, tal como lo hiciste al salir de un DRE. Los potenciales leves sangrados están asociados a la presencia de hemorroides o fisuras anales. Es recomendable que informes a tu médico si tuviste un sangrado en una prueba anterior o si lo tienes después de la ecografía.


¿Cuáles son los beneficios y los riesgos?

No se conocen riegos o efectos nocivos para la salud de una ecografía estándar. Sin embargo, si existen muchos beneficios. Algunos de ellos son:


  • Es un método fácilmente accesible, fácil de utilizar y menos costosa que otros métodos por imágenes.

  • No utilizan radiación ionizante.

  • Proporciona una imagen más clara de los tejidos blandos que no se visualizan bien en las imágenes de rayos X.

  • No causa problemas de salud y puede repetirse si el médico lo indica.

  • Proporciona imágenes en tiempo real, por lo que es usada como herramienta para guiar procedimientos de invasión mínima tales como las biopsias por aspiración y las aspiraciones con aguja


Imágenes por resonancia magnética (MRI)

Las imágenes por resonancia magnética crean imágenes detalladas de los tejidos blandos en el cuerpo usando ondas de radio e imanes potentes. Esta proporciona una imagen clara de la próstata y las áreas adyacentes. Esta técnica por lo general es acompañada por el uso de un material de contraste, llamado gadolinio, que se inyecta en una vena antes de realizar el estudio. Se utiliza con los siguientes objetivos:


  • Determinar, luego de una prueba de detección anormal o con síntomas que sugieren cáncer de próstata, si se debe hacer una biopsia de próstata.

  • Ayudar a localizar y apuntar a las áreas de la próstata que tienen más probabilidades de contener cáncer.

  • Guiar las agujas durante una biopsia de próstata.

  • Indicar si el cáncer se ha propagado fuera de la próstata hasta las vesículas seminales o a otras estructuras adyacentes.

  • Determinar las opciones de tratamiento.

Las MRI generalmente no se recomiendan para los cánceres de próstata recientemente diagnosticados que probablemente estén confinados en la próstata. Como apostamos por una detención temprana en este artículo no detallaremos más información de este examen, pero nuestros especialistas podrán darte toda la información que necesites si consideran practicarte esta prueba.

Biopsia de la próstata

Si los resultados de una prueba de PSA, el DRE u otras pruebas sugieren que podrías tener cáncer de próstata, lo más probable es que necesites una biopsia de la próstata. Esta es un procedimiento para extraer pequeñas muestras de tu próstata y luego examinarlas. Este es el principal método usado para diagnosticar y clasificar el cáncer de próstata.


¿Quién realiza la biopsia? ¿En qué consiste?

La realiza un urólogo. Durante ella, se observa la próstata con un estudio por imágenes. Se inserta rápidamente una aguja delgada y hueca en la próstata. Esto se hace a través de la pared del recto (biopsia transrectal) o a través de la piel entre el escroto y el ano (biopsia transperineal). Al retirar la aguja, se extrae un pequeño cilindro de tejido prostático. Se toman alrededor de 12 muestras de diferentes partes de la próstata.


¿Es doloroso?

Aunque te parezca doloroso, la biopsia solo causa algo de molestia breve debido a que se hace con un instrumento especial. Éste introduce y retira la aguja en fracciones de segundo. Es posible que antes te inyecten un anestésico local para disminuir el dolor. Como siempre te recomendamos preguntar a tu médico los detalles del procedimiento.


¿Qué debes hacer antes y después?

Asiste a la consulta con ropa cómoda. Probablemente te administren antibióticos antes de la biopsia, y posiblemente por un día o dos después del procedimiento para reducir el riesgo de infección. Luego del procedimiento debes guardar reposo.


Durante los días siguientes es posible que sientas cierta molestia en el área, y tal vez notar algo de sangre en tu orina o incluso puedes sangrar un poco por el recto, especialmente si tienes hemorroides. Muchos hombres observan sangre en el semen o semen de color del metal oxidado, lo que puede durar por algunas semanas. En cualquier caso, pregunta a tu médico qué debes esperar luego del procedimiento y mantenlo informado.


Resultados de la biopsia

Las muestras obtenidas por medio de la biopsia se enviarán a un laboratorio para observarse con un microscopio y ver si contiene células cancerosas. Los resultados pueden ser reportados como:


  • Positivo para cáncer: se observan células cancerosas en las muestras de la biopsia.

  • Negativo para cáncer: no se observan células cancerosas en las muestras de la biopsia.

  • Sospechoso: se observó algo anormal, pero puede que no sea cáncer.


Clasificación del cáncer de próstata

En caso de resultar positiva la biopsia, se le asignará un grado al cáncer. Éste evalúa qué tan anormal se observa el cáncer. Los de grado más alto se ven más anormales y son más propensos a crecer y propagarse rápidamente. Existen dos escalas para describir el grado de un cáncer de próstata.


Puntuación de Gleason

El sistema asigna grados al comparar el cáncer con el tejido prostático normal. Si el cáncer se parece mucho al tejido prostático normal, se le asigna un grado 1. Si el cáncer luce muy anormal, se le asigna un grado 5. Los grados 2 al 4 tienen características entre estos extremos. Casi todos los cánceres son grado 3 o más; los grados 1 y 2 no se usan a menudo.


Debido a que los cánceres de próstata a menudo tienen áreas con diferentes grados, se asigna un grado a las dos áreas que forman la mayor parte del cáncer. Estos dos grados se suman para obtener una puntuación de Gleason. El primer número asignado es el grado más común en el tumor. Así, una puntuación 3+4=7, significa que la mayor parte del tumor es de grado 3 y la menor parte es de grado 4, y se suman para una puntuación de Gleason de 7. En teoría, la puntuación de Gleason puede estar entre 2 y 10, pero las puntuaciones por debajo de 6 rara vez se usan.


Según la puntuación de Gleason, los cánceres de próstata a menudo se dividen en 3 grupos:

  1. Grado 6 o menos: se les llama cánceres bien diferenciados o de bajo grado.

  2. Grado 7 (3+4 ó 4+3): se les Llama cánceres moderadamente diferenciados o de grado intermedio.

  3. Grado 8 al 10: se les llama cánceres pobremente diferenciados o de alto grado.

Grupos de grados

Debido a múltiples factores, entre ellos la confusión que generan los resultados de la puntuación Gleason en los pacientes (Por ejemplo: no se diagnostican grados entre 2 y 5, el 6 es grado más leve de cáncer, y existen dos posibilidades de grado 7 una más peligrosa que otra), ésta se ha empezado a dejar de utilizar.


Durante los últimos años se ha empezado a utilizar los Grupos de Grados. Estos corresponden a una organización de los resultados de la puntuación de Gleason. Se agrupan los grados en cinco categorías que van desde 1 (más propensos a crecer y propagarse lentamente) a 5 (más propensos a crecer y propagarse rápidamente):


● Grupo de grado 1 = Puntuación de Gleason de 6 (o menos)

● Grupo de grado 2 = Puntuación de Gleason 3+4=7

● Grupo de grado 3 = Puntuación de Gleason 4+3=7

● Grupo de grado 4 = Puntuación de Gleason de 8

● Grupo de grado 5 = Puntuación de Gleason de 9 a 10


Si el resultado de la biopsia es Negativo

Si los resultados de la biopsia de próstata son negativos, y la probabilidad de que tenga cáncer de próstata no es muy alta en función del nivel de PSA y de otras pruebas, es posible que no necesite más pruebas, aparte de repetir las pruebas de PSA después de cierto tiempo. Pero si la probabilidad del PSA es alta y la biopsia resulta negativa hay que tener presente que las biopsias pueden algunas veces pasar por alto el cáncer si ninguna de las agujas de la biopsia lo alcanza. Esto se conoce como un falso negativo. En esos casos es posible te pidan hacer otras pruebas de laboratorio o incluso una nueva biopsia.


Para finalizar, desde la ANCEC queremos recordarte que está en tus manos el poder para combatir contra el cáncer de próstata. No dejes que los prejuicios sociales, la desinformación y la apatía den paso a este flagelo que ataca tantas vidas. La clave está en la prevención y detección temprana. Nuestros especialistas te esperan para darte toda la atención y apoyo que necesites.